La alimentación en personas con trastorno del espectro autista 23 enero, 2020 – Publicado en: Alimentación, Autismo, Desórdenes alimenticos, Familia, Persona con TEA, Síndrome de Asperger

La alimentación en personas con trastorno del espectro autista

Las dificultades y los desórdenes en la alimentación de las personas con autismo son problemas que comparten muchas familias, ya que generan estrés y malestar y puede llegar a limitar y condicionar la vida familiar.

¿Qué provoca este estrés?

Por un lado, los responsables de la crianza de una persona con autismo o síndrome de Asperger que presenta dificultades en la alimentación, pueden presentar altos niveles de ansiedad y frustración debido a que la comida constituye un pilar básico del cuidado de una persona, y por otro lado, momentos gratificantes como pueden ser la celebración de un cumpleaños, ir a comer a un restaurante o hacer excursiones o viajes, pueden convertirse en situaciones estresantes y desagradables tanto para la persona con TEA como para los familiares.

¿Cuáles son las dificultades?

Las dificultades en la alimentación de las personas con TEA se manifiestan de manera muy variada. Algunas presentan desde un rechazo total a los alimentos hasta una selectividad hacía ciertos sabores, texturas, temperatura y colores. Generalmente las dificultades en la alimentación se van acentuando cuando hay que cambiar el tipo de alimentación introducido. Otros problemas que pueden surgir, pueden ser:

  1. Ingesta compulsiva, como la conducta de picar y la tendencia a comer o beber grandes cantidades de alimentos y líquidos sin mostrar sensación de saciedad.
  2. Hábitos pobres y presencia de conductas inadecuadas en los tiempos de comida (oler y tocar los alimentos, dificultad para permanecer sentado, uso inadecuado de cubiertos, etc.).

Aunque las manifestaciones son diversas, en la mayoría de los casos comparten un factor en común, la hiperselectividad alimenticia.

¿Qué podemos hacer ante las dificultades alimenticias?

Los problemas con la alimentación requieren tanto programas de intervención, como la puesta en marcha de acciones con la persona TEA mediante el uso de estrategias concretas a llevar a cabo, tanto en el ámbito familiar como en el ámbito escolar. A continuación, os damos unas orientaciones básicas a tener en cuenta.

Siempre que exista una dificultad

  1. El primer paso es elaborar un registro en el que se anoten con precisión cuáles son las dificultades concretas de cada persona con TEA.
  2. Se registrará qué alimentos tolera y aquellos hacia los que muestra una preferencia especial, describiendo: la textura, color y temperatura, los lugares y entornos donde come, que conductas hace durante la comida, etc.
Tabla de registro de alimentos

CONSIDERACIONES GENERALES

  1. Las comidas son momentos agradables. La comida es algo rico y apetecible.
  2. En la hora de comer solo se come, no se juega ni se ve la televisión (se puede permitir mantener un pequeño juguete en la mano).
  3. La comida constituye un ritual cuya forma la va marcar el adulto.
  4. Nunca se va a entrar a luchar con el niño o la niña, ni a forzarle más de lo imprescindible.
  5. Todos los días hay que comer y hay que comer una cantidad previamente establecida.
  6. El adulto debe ser directivo, pero siempre manteniendo una actitud de tranquilidad y confianza.
  7. Asegurar un entorno controlado y sin excesiva carga estimular.
  8. Priorizar objetivos.
  9. Emplear apoyos visuales.
  10. Crear rutinas.
  11. Siempre hay que finalizar “el tiempo de comida” mostrando el plato vacío a la persona con TEA.
  12. Evitar que la persona con TEA tenga acceso a sus alimentos favoritos en los tiempos previos al momento de la comida.
  13. No ofrecer otra cucharada ni trozo de alimento hasta que no se haya tragado la anterior.

Lo que nunca haremos

  • Engañar a la persona con TEA mezclando distintas comidas.
  • Presentar la misma comida una y otra vez en distintos momentos del día y en días sucesivos hasta que lo acepte.
  • Poner en el plato más cantidad de comida de la que sabemos de antemano que es capaz de ingerir.
  • En cada comida presentar alimentos nuevos para tratar de descubrir cual podría aceptar.
  • Forzar físicamente.

Lo que sí haremos

  • Ofrecer información visual anticipada. Debe conocer qué comida se le va a ofrecer (primer plato, segundo plato y postre) y qué premio o recompensa recibirá por terminarla. Con fotografías o dibujos se le mostrarán los distintos platos y la actividad posterior, que siempre debe ser muy atractivo. También se le puede mostrar la comida real en una bandeja en la que vea lo que va a comer. A medida que vaya terminando cada plato se le animará a tachar o quitar la fotografía del plato que ha terminado.
MEnú de una comida o cena
  • Es importante servirle la comida en el mismo orden en el que se muestra en la agenda.
  • Presentar la cantidad total que creamos que se va a comer.
  • Dar siempre de postre un alimento muy apetecible.
  • Prestar atención a que no se moje ni se manche.
  • Si toma los alimentos en un recipiente especial, ofrecérsela en el envase conocido y concreto.
  • Crear hábito de masticación continua.
  • Colocar a su alcance agua.
  • Cuidar que las comidas estén con un estado de textura y temperatura adecuadas.
  • No perder la paciencia, no chillar, no perder la sonrisa. Siempre dar muestras de serenidad y firmeza.