Cortar el pelo: ¿Cómo podemos ayudar en esta situación? 11 abril, 2019 – Publicado en: General, TEA – Tags: , , , , , ,

Algunas situaciones de la vida cotidiana como que una persona con TEA vaya a la peluquería a cortarse el pelo les pueden provocar estados de mucha ansiedad y angustia. La exposición de la persona TEA ante situaciones novedosas y el enfrentarse a estímulos nuevos como el ruido de la máquina de cortar, el del secador, las tijeras, tocarles la cabeza, rozarles las orejas y patillas con diferentes utensilios, ver como cae el pelo por los hombros, colocarles una bata o una toalla sobre los hombros, etc., puede provocar rechazo por parte de la persona con TEA.

Hay que tener presente que, aunque estas situaciones son esporádicas, no se dan todos los días, es fundamental intervenir psicopedagógicamente para consolidar hábitos básicos de salud y bienestar corporal en la persona con TEA.

¿Qué podemos hacer ante estas situaciones?

¿Cómo podemos ayudar a la persona con TEA?

En primer lugar, pretendemos enseñarle conductas adecuadas que le hagan más autónomo e independiente y, así, cubrir las necesidades básicas en aquellos aspectos que están relacionados con las actividades de la vida cotidiana.

La enseñanza de estas conductas exige que, la persona que le vaya a ayudar, haga previamente una planificación y organización por pasos de las actividades que la persona con TEA va a realizar en la peluquería y que, posteriormente, le anticipen las actividades en una agenda con pictogramas. Por ejemplo:

1.- Entro y espero a ser atendido.

2.- Me llaman y me siento en el sillón de cortar el pelo.

3.- Me ponen una bata.

4.- La peluquera/o coge tijeras y peine.

5.- Corta mi pelo.

6.- Cae por los hombros.

7.- Estoy tranquilo. No pasa nada. (Cuento hasta veinte o me dan brocha para ir quitándome el pelo caído).

8.- Me dicen que se acabó.

9.- Me voy.

Estas son algunas estrategias para ayudar a la persona con TEA en la situación concreta: “ir a la peluquería a cortarse el pelo”:

  • Es importante colocar a la persona con TEA siempre en el mismo sitio, la misma silla y, a ser posible, que sea la misma persona la que le corte el pelo.
  • Si la persona con TEA se pone nerviosa al colocarle una toalla o babi, no utilizarlos.
  • Se puede poner música que le guste durante el tiempo que dure la exposición.
  • Elaborar una agenda visual en cada fase de cortar el pelo, en la que, por ejemplo, si se incluye “máquina” o “tijeras”, irá seguida de otra actividad muy gratificante, como puedes ser, jugar con algo que le guste mucho.
  • Ofrecerle a la persona con TEA una brocha para que se vaya quitando ella misma los pelos que le vayan cayendo.
  • Debe realizarse todos los días o cada dos días, creando una rutina, sin dejar pasar un intervalo de tiempo muy largo entre una exposición y otra.
  • No hay que olvidarse nunca de realizar la agenda y la secuencia de pasos seguida de una actividad gratificante.
  • En todo caso atender a las señales de la persona con TEA que indican que está nerviosa para ir más despacio o, incluso, más rápido y, así, terminar con éxito la exposición.

 

Si ponéis en práctica estas estrategias que os hemos comentado nos encantaría saber cómo os ha resultado. ¡Esperamos vuestros comentarios!